Arthur W. Staats es un académico relativamente poco conocido en la psicología, y tampoco es muy popular en la teoría conductual. Las razones de eso pueden ser que, primero, no adhiere a ninguna de las grandes líneas históricas de desarrollo conductista (conductismo radical, aprendizaje social, aproximaciones cognitivo-conductuales); y, segundo, que en la actualidad su enfoque (conductismo psicológico o paradigmático) tiene competidores muy fuertes entre la nueva generación (teoría del marco relacional en EU, e interconductismo en latinoamérica).
De cualquier forma, algo extraño es que todos cuantos han revisado con cierta escrupulosidad su producción teórica, y los correlatos prácticos derivados de aquella, la califican como algo excepcional, aunque incompleto (mayor razon para cultivarla). No obstante, se ve superada ampliamente en popularidad por enfoques conductuales teóricamente mas débiles, o inconsecuentes, o tecnológicamente menos potentes.
Según la Dra. Rocio Fernández-Ballesteros (en comunicación personal), el asunto pasaría por la abstención o prejuicio de muchos cultores del análisis conductual y conductual-cognitivo para analizar con desapasionamiento la obra de alguien que no coincide en principio con las líneas tradicionales o modernas de desarrollo antes mencionadas. Para los conductistas radicales, Staats es un "cognitivo". Para los cognitivos,es un "radical". Asimismo, para los relacionales e interconductistas es un "mecanicista". Por lo tanto, no profundizan en su estudio y lo descartan a priori (*), sin percatarse que algunas de las tesis que caracterizan a todas las perspectivas citadas fueron indudablemente anticipadas por Staats, e incluso, posiblemente sirvieron de inspiración consciente para postularlas al interior de dichas perspectivas. Por ejemplo, el nombre de "análisis conductual", la evaluación de la conducta en excesos, déficits e inadecuaciones (que se suele atribuir a Bandura), los repertorios básicos conductuales de la personalidad (incorporados hoy al análisis conductual aplicado skineriano como "hitos conductuales" para aclarar la confusa denominación de "historia de reforzamiento"; así como a cierta variante del interconductismo hispano con el nombre de "síntesis de aprendizaje"); el sistema actitudinal-reforzante-directivo (de uso común en la psicología social bajo otros rótulos); la interacción conducta-ambiente-organismo-tiempo en una lógica diacrónica y longitudinal que excluye formulaciones discretas y lineales típicas de modelos mecanicistas; las técnicas de economía de fichas y tiempo fuera; la sugerencia de investigar el lenguaje a partir de estudios con diadas, etcétera.
Abajo se consignan algunos textos en los cuales consta parte de lo dicho, y lo que es actualmente la terapia de conducta gracias al concienzudo aporte de pioneros como A. W. Staats y otros destacados conductistas.
(*) Otra posible razón de ésto es que Staats desenvolvió la mayor parte de su actividad en la Universidad de Hawaii, muy lejos de los "centros de poder" académico anglosajón.
Párrafo extraido de La Personalidad en el Marco de una Teoría del Comportamiento Humano, de J. Santacreu, et al. (Madrid. Pirámide, 2002, p. 100).
La terapia paradigmática según M. Pérez-Alvarez (1996). La psicoterapia desde el punto de vista conductista. Madrid: Biblioteca Nueva, p. 93.
Descripción de la teoría de Staats, en S. Cloninger (2003). Teorías de la Personalidad. México: Pearson, p. 295.
Evaluación sumaria de la terapia de conducta, por Butcher, J.N., Mineka, S. y Hooley, J.M. (2007). Psicología Clínica. Madrid: Pearson, 12° edición, p. 586.






















